Stage 4 Cancer Pain Stopped After Starting CDS
A testimony from Bolivia where CDS is legalised by law.
Summary:
Raúl shares his experience of suffering from persistent stomach and back pain, eventually being diagnosed with advanced cancer affecting his pancreas and liver. After undergoing surgery, multiple medical consultations, and chemotherapy—with worsening pain and rising tumor markers—he began using CDS. He reports a rapid reduction in pain and a significant drop in tumor markers within a short period, leading him to discontinue other medications and recommend CDS as a low-cost alternative.
Transcript translated from Spanish:
Well friends, today I am going to tell you my testimony. My name is Raúl, from the company PlastiGraf. Many of you know me. Since last year I have been suffering from stomach pain and also back pain. I went to several doctors to consult what I had. They prescribed me things, but not really for what I had in my stomach or anything else. They discovered through some tests that I had a problem with my gallbladder. The doctor told me I needed surgery, that was the cause of the pain. I had my gallbladder removed, but after some time the pain continued. It did not stop.
Then Doctor Albert told me I was fine, said I was healthy and did not know what I had, and sent me to another doctor. I went for another opinion, and they ordered a tomography scan. When reviewing it, they found that my pancreas was infected. That was the reason for my pain. I then went to another oncologist because one doctor wanted to operate immediately and charge me 7,000 dollars just for himself, plus all the other costs. He even told me I would live five more years after surgery. I did not accept that and went to another oncologist.
This oncologist said the diagnosis was not clear and sent me for another scan with contrast in 3D. The results showed that not only my pancreas was affected but also my liver. Because of this, I could not be operated on and had to see a clinical oncologist. I underwent more tests to determine the type and stage of cancer. While waiting for results, my condition worsened and the pain increased. When the results came back, both organs were affected and the cancer was stage four.
I started chemotherapy, and the doctor even recommended a catheter. The pain continued despite treatment. Before, I took strong pain medications every eight hours. Later they changed my medications to stronger ones, and eventually even morphine patches, which were very expensive. Each medication cost a lot, and chemotherapy cost even more, but the pain continued and my tumor markers kept increasing. After the first chemotherapy my marker was 40, then 56, then 107.
At that time, my brother-in-law told me about someone who was terminally ill with cancer and had started taking chlorine dioxide. I decided to investigate and try it myself. I bought CDS and started taking it. The next day, I no longer had pain. I waited all day expecting the pain to return, but it did not. I continued taking CDS and stopped taking all the other medications.
Before my fourth chemotherapy, I did another test. My tumor marker dropped from 107 to 57, nearly half, within one to two weeks of taking CDS. The doctor noticed and asked why it had dropped. I told him I was taking CDS, and he told me to continue because it was helping me.
That is why I recommend this to you. Even though some doctors prohibit it, I believe it is not bad. It is very effective and inexpensive compared to other medications. I encourage you to share this with your family and friends so they can benefit as well. This is my testimony so that you can believe me and possibly save lives.
Original Spanish Transcript:
Ya.
Bueno amigos, hoy les voy a contar mi testimonio. Yo me llamo Raúl, el de la empresa PlastiGraf. Muchos de ustedes me conocen. Yo desde el año pasado vengo sufriendo dolores prácticamente de estomacales y también en la espalda. He ido a varios médicos para consultar qué es lo que tenía. Y pensaba, me recetaban, no lo que yo tenía para el estómago o para cualquier cosa.
Donde descubrieron, incluso hay unos análisis que me hicieron, que yo estaba mal de mi vesícula. Donde el médico me dijo que tenía que operar, que por eso era el dolor. Me hice extraer la vesícula. Pero después de un tiempo seguía el dolor. No paraba.
Entonces, ahí el doctor Albert me comentó que yo estaba bien. Me dijo, usted está sano, no sé qué es lo que tiene. Me manda a otro médico. En eso voy a otro médico para ver otra opinión. Donde me dice para tomar una tomografía como exam para ver. Entonces eso hice.
Y al ver el doctor comentando la tomografía, estaba infectado en mi páncreas. Por eso eran mis dolores. Pero yo fui a otro oncólogo, porque él me quiso operar de ya nomás, cobrándome 7.000 dólares para el solo. Y el resto tenía que pagar todo lo que quería a los anestesiólogos, a los que operan, al lugar donde te operan, todo eso que yo tenía que pagar.
Pero no hice eso, no hice ese caso. Y me daba todavía una vida. Me dijo que vas a tratar, te opero y te vas a vivir 5 años más. Pero no hice el caso de que yo iba a estar a otro fibrión, a un oncólogo.
Y el oncólogo me dijo, no, con el examen que me había hecho, no estaba tan claro la enfermedad que tenía. Me mandó a otro laboratorio para hacer otro examen, otra tomografía, con contraste, en 3D. Ahí es, cuando salió, como se llama el resultado de eso, el doctor lo vio y prácticamente mi organismo no solamente era mi páncreas, sino también había afectado a mi hígado.
Entonces, por ese dolor, el doctor me dijo que ya no podía operarme, que yo tenía que ir a otro médico, donde un clínico oncólogo. Entonces, me puse en manos del clínico oncólogo, donde me hizo sacar todos los exámenes aparte de qué tipo de cáncer yo tenía, cómo estaba mi cáncer.
Fui para exámenes y tuve que ir a llevar a laboratorios, donde el examen terminó, tardaba y mi mal seguía avanzando, los dolores seguían cada vez más fuertes. Y no me podía medicar porque no sabía todavía qué es lo que tenía.
Pero una vez que salió de laboratorio el resultado, lo tenía prácticamente los dos órganos ya afectados y que estaba en cuarto grado mi cáncer. Y lo único que me quedaba fue antes de hacerme el alquimio. Y entonces el doctor con eso comenzó a tratarme, el primer que se llama al alquimio, el primer alquimio, lo hice.
Incluso el doctor para no sufrir me dijo que tenía que ponerme un catete, así como ven, para que nunca me te encandan. Entonces por acá me hace el alquimio. Cada vez que lo conectan yo me voy fácil. Y así estoy con el alquimio, pero los dolores seguían.
Y para cada alquimio que me hacen, tengo que hacer análisis de sangre, el análisis tumoral del tumor para ver en qué grado está. Pero el cáncer, la primera, seguía subiendo. Cuando hice el segundo alquimio, igual de otro análisis, donde mi análisis tumoral seguía subiendo. Y seguía tomando yo mis pastillas.
Lo que yo tomé, mis dolores eran tan fuertes, miren, para que vean ustedes. Yo primero cuando empecé con el dolor, empecé tomando esto, cada ocho horas, esta pastilla que estaba mal. Decían esto, que son para dolores fuertes. Luego se llegan los dolores y ya comencé a tomar, me cambian por otro remedio.
Este es de Sumer, hasta de 120. Y también tomaba esto, heterole de 30, sublingual. Y por último el doctor, cuando los dolores eran más intensos, tuvo que recomendarme este remedio, pisugota, sodol, para tomar.
Y así se iba esperando, queriendo, cuando a mí los quería sanar. Pero los dolores se intensificaban. Hubo que ya tuve que tomar dos en dos, ya no ya uno solo que tomaba antes, sino ya tomaba los dos. Estaba mal con el Sumer, o también tomaba también el sodol, ya con el Keterol, tomaba los dos.
Para por el dolor, porque el dolor era tan intenso, es muy fuerte el dolor del cáncer. No se puede uno aguantar.
Y para hacer la quimioterapia, que hice prácticamente, me tuve un contrariempo fuerte, donde me di una recaída fuerte, donde el doctor, al ver que mi dolor era tan fuerte y que había tenido vómito, me hizo comprar parches. Estos parches son prácticamente de morfina, que son más fuertes, donde tuve que ponerme dos parches para que me pueda calmar el dolor.
Es solo parches. Cada parche cuesta 200 dólares. Cada medicamento que tengo, cuesta caro, no son medicamentos que cuestan baratos. En cada medicamento me gastaba como 5.000 bolivianos. Aparte de la quimioterapia que cuesta tan carísimo, que me gastaba como 17.000 bolivianos que me cobra por cada quimioterapia.
Pero este gasto total, el dolor no me estaba chanando, no me estaba calmando, seguía avanzando. En los análisis que yo tenía, seguía subiendo.
Primero, cuando hice la primera quimioterapia, mi marcador tumoral era de 40. En la segunda quimioterapia, en mi marcador, ya tenía 56. En la tercera, ya estaba rápidamente 107, ya el marcador subía.
Pero para eso entonces, mi cuñado tenía una amiga que tenía cáncer, que estaba desahuciado. Entonces, ella había comenzado a tomar el dióxido. Me habló que había un remedio que le cuidaba.
Entonces yo hice caso, comencé a averiguar si era cierto, porque yo quería saber, porque mi caso estaba seguía avanzando. Y en eso, como se llama, en ese tese estímete, porque tuve ese contratiempo fuerte, choque, tuve que comprar allá prácticamente el dióxido, para ver.
No importa nada. Tomarlo, que de igual manera era el dolor.
Entonces me compré el dióxido, esto, este CDS que ahora están tomando para el COVID. No solamente era para el COVID, también era para el cáncer. También era para diabetes. Comencé a tomar esto.
Y con esto, al día siguiente, ya no vi el resultado. Ya no había dolor. Porque yo cuatro veces al día tomaba estas pastillas. Pero por haber tomado una noche esto, al día siguiente no había dolor.
Yo aguanté todo el día para ver hasta qué hora, a qué hora va a empezar el dolor. No había condo en mi pieza de dolor.
Y nuevamente seguí tomando, como se llama, el CDS. Y de ahí comencé a dejar todos estos remedios que tengo. Ya no comencé a tomar, estoy tomando el dióxido.
Y para el cuarto tíneo de terapia que voy, siendo otro análisis hago. En ese mi marcador tumoral de lo que estaba 107, ha bajado a 57. Bajó a la mitad de ya. En una semana o dos semanas de haber tomado el dióxido.
Y el doctor se dio cuenta de lo que… ¿por qué había bajado? Yo le dije, doctor, estoy tomando el dióxido. Y el doctor también se dio y me dijo que siga tomando, no más que era bien. Que me estaba haciendo bien, que siga para adelante, no más.
Por eso recomiendo a ustedes prácticamente que este medicamento es muy bueno. Aunque ahora los médicos lo están prohibiendo. Pero no es esa mentira en sí.
Yo les recomiendo a ustedes que tomen este para muchas enfermedades y cuesta económica. No es tan caro como estos medicamentos. Mira, aquí esto cuesta 200 dólares. Y este remedio que estoy tomando, estoy comprando con 100 bolivianos. Con esto me estoy curando, con 100 bolivianos.
Entonces, lo recomiendo si tienen familiares, parientes, amistades. Que les recomiende que tomen esto. Que no piensen que es…
Como dicen en el Estado, que están prohibiendo que es malo. No, no es nada malo. Es muy bueno.
Pues les cuento a ustedes mi testimonio. Para que ustedes puedan creerme. Y salvar vidas de cualquier de ustedes. De sus familias, de todo lo que pueden salvar.
Eso les cuento, amigos. Eso es mi historia. Para la receta que les quise comentar. Para que ustedes también comenten.
Yo, como un enfermo, yo sí tiene carne propia. La verdad, lo que está pasando.
